Lula busca fuero con cargo en el gabinete de Rousseff
Para evitar a la justicia brasileña el expresidente Luiz Inácio Lula Da Silva habría aceptado un cargo en el gabinete de la presidenta, Dilma Rousseff, informó el diario O Globo.
Lula da Silva sería el nuevo ministro en el gobierno de Dilma Rousseff, a fin de obtener fuero privilegiado y que sus causas judiciales puedan ser tramitadas únicamente en el Tribunal Supremo.
Los tres grandes diarios del país (O Globo, Estadao y Folha) daban por hecho que Lula se integrará al gabinete y asumirá un cargo relevante, como el de jefe de gabinete (Casa Civil) o la secretaría de Gobierno.
De esta forma, el expresidente, que está siendo investigado en la Operación Lava Jato y fue acusado de lavado de dinero y falsedad ideológica por la fiscalía de Sao Paulo, obtendría fuero privilegiado, por lo que no podría ser juzgado por un tribunal de primera instancia, sino por el Supremo Tribunal Federal (STF).
La prensa, que citó fuentes de la Presidencia, aseguró que las masivas manifestaciones de este fin de semana, cuando unos tres millones de personas pidieron el juicio político contra Rousseff, habrían acelerado la decisión de Lula.
La propia Rousseff había dicho la semana pasada que sería un "orgullo" tener a Lula en su administración, por considerarlo un gran político y tener una larga experiencia al frente de la mayor economía de América Latina. El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva negó cualquier irregularidad, ante preguntas de la policía federal, el 4 de marzo y, en un alegato final, dijo que se presentará a las elecciones de 2018.
En su declaración ante la policía, Lula rechazó cualquier acusación de irregularidad en la gestión de las donaciones a su Instituto Lula o por el pago de conferencias por parte de empresas constructoras investigadas en Petrobras.
La investigación Lava Jato reveló que entre 2011 y 2014 el Instituto Lula recibió 20.7 millones de reales (unos cinco millones de dólares) de cinco empresas constructoras cuyos ejecutivos están imputados o investigados en la trama corrupta en torno a Petrobras.
"Cuando dejé la presidencia de la República el 1 de enero era el presidente de la República considerado el mejor de inicio del siglo XXI. Bueno, pues cuando dejé la presidencia, todas las empresas de conferencias (...) me enviaron emails, telegramas, invitaciones, porque querían ser mi agentes", dijo Lula, quien señaló "todas mis conferencias costaban exactamente 200 mil dólares, ni más ni menos".
Reveló también que había que alquilar un avión privado, y no vuelos comerciales, para sus desplazamientos por conferencia, y se comparó con el expresidente estadunidense Bill Clinton.
Considerado el 'padre' de las mejoras de vida para 30 millones de brasileños pobres, Lula está siendo investigado en la Operación Lava Jato y, en un proceso aparte, fue acusado por la fiscalía de Sao Paulo por lavado de dinero por ocultación de patrimonio y falsedad ideológica.
En la segunda causa, la Justicia debe decidir si admite a trámite el pedido de la fiscalía de prisión preventiva para el expresidente brasileño.
Put the internet to work for you.