El 52% en Bolivia frena un gobierno de Evo hasta 2025
Fotos AP
Por primera vez desde que gobierna Bolivia, hace diez años, Evo Morales perdió en las urnas.
El 52.3 por ciento de los ciudadanos votó por el No en el referendo constitucional que avalaba un cuarto mandato del presidente. Mientras que el 47.7 por ciento se pronunció por el Sí, de acuerdo con la empresa Ipsos.
Más de 6.5 millones de bolivianos, de los cuales 6,2 millones viven en el país y 258.990 en el exterior, participaron en el referendo, convocado para la reforma parcial de la Constitución Política del Estado (CPE).
El rechazo a la reforma constitucional impide que el presidente Morales y el vicepresidente, Álvaro García Linera, participen en las elecciones generales de 2019.
La reforma constitucional anulada por voluntad popular pretendía ampliar de dos a tres los mandatos presidenciales consecutivos permitidos.
Los electores respondieron en la boleta de consulta con la pregunta: "¿Usted está de acuerdo con la reforma del Artículo 168 de la Constitución Política del Estado para que la presidenta o presidente y la Vicepresidenta o Vicepresidente del Estado puedan ser reelectos por dos veces de manera continua?".
La constitución aprobada por Morales en 2009 señala que "el período de mandato del presidente es de cinco años y puede ser reelecto por una sola vez de manera continua".
El mandatario asumió el poder en 2006 tras ganar su primera elección, pero no completó su gestión de cinco años porque se convocó a una asamblea constituyente. Después ganó las elecciones para el período 2010-2015 y volvió a ganar para el período 2015-2019.
Morales se ha postulado y ganado tres veces consecutivas. Tras la difusión de los primeros resultados, la oposición y las organizaciones que impulsaron la campaña por el No en la región del Beni salieron por la noche a festejar.
"Creo que hoy ha ganado el país y ha ganado la democracia, fundamentalmente; es extraordinario el sentimiento de la población al salir a manifestarse. El No se ha impuesto a nivel nacional", manifestó el ex gobernador del Beni y líder opositor, Ernesto Suárez.
Según la Agencia Boliviana de Información (ABI), Suárez recomendó al gobierno nacional reconocer su derrota y el triunfo de la mayoría de la población boliviana.
La jornada electoral fue tranquila con incidentes aislados como la quema de ánforas y papeletas en doce mesas en la ciudad oriental de Santa Cruz por parte de ciudadanos molestos por demoras en la apertura de la votación.
"Fue el caso más sobresaliente, en el resto del país la votación se desarrolló en forma pacífica con alta participación ciudadana", dijo la presidenta del Tribunal Supremo Electoral, Katia Uriona, en un primer balance.
En la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, centenares de policías custodiaban los recintos tras la muerte el miércoles de seis funcionarios en una violenta protesta que alteró la tranquila campaña electoral.
En el resto de las regiones la presencia policial fue escasa. La policía reportó incidentes menores, entre ellos la detención de al menos mil conductores de vehículos por circular sin permiso, como lo exige la ley electoral.
En una entrevista con el periódico español El País, Morales aseguró que está preparado para la derrota.
"Si pierdo me voy feliz a mi chaco. Me encantaría ser dirigente deportivo. Convoqué un gabinete social hace ocho meses, y los argumentos que me dieron es que los neoliberales no deben de volver. Me dijeron: sólo usted lo puede garantizar", dijo.
Además, criticó a su homólogo Nicolás Maduro. "Para mantener la ideología, hay que garantizar la comida", dijo.
Exreos van a penal para votar
los bolivianos que alguna vez estuvieron presos pudieron participar en el referendum de ayer.
Esto, dado que los exconvictos estaban inscritos en algún penal del país y no actualizaron su domicilio en el Tribunal Electoral.
"Recientemente recupere mi libertad, pero regrese a la cárcel solamente para cumplir con mi deber ciudadano y sufragar en la mesa que vote en las subnacionales", declaró el exinterno, Mario Coca, a la Agencia Boliviana de Información (ABI).
Tal es el caso de Lucio Choque, que también recuperó su liberad de ese penal, quien llego a las 7:00 horas para formarse, votar y obtener un certificado de sufragio.
De acuerdo con datos del Régimen Penitenciario de La Paz, al menos 3 mil convictos de los centros penitenciarios de San Pedro, Chonchocoro, Miraflores, Obrajes y Patacamaya votaron en el referendo constitucional que definirá la repostulación del presidente Evo Morales y del vicepresidente Álvaro García Linera, en las elecciones generales de 2019.
Acusan al presidente de dar contratos a expareja
Previo al referéndum de ayer, medios bolivianos revelaron que el presidente Evo Morales favoreció con contratos a una empresa china, cuya dueña es su examante.
De acuerdo con los reportes locales, en 2007, Gabriela Zapata y el mandatario tuvieron un hijo.
Pese a que Morales niega cualquier vínculo con la mujer, Zapata, es desde 2013 gerente comercial en Bolivia de una empresa china que se ha adjudicado millonarios proyectos del Estado.
El mandatario negó "tráfico de influencias", pero el caso atizó la campaña y sembró dudas en el electorado al ser la primera denuncia que afecta directamente a Morales, cuyo partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), se vio salpicado de escándalos de corrupción.
El caso opacó la campaña electoral del oficialismo bolivano.
De acuerdo con un sondeo difundido por el periódico argentino Clarín, el 84 por ciento de los encuestados en el país sudamericano conoce el llamado "caso Zapata".
Además, 59 por ciento cree que Morales no ha dicho toda la verdad sobre su relación con la ejecutiva y el 63 por ciento considera que el asunto debe aclararse ante la opinión pública.
A este escándalo se suma la muerte de seis funcionarios ediles en la vecina ciudad de El Alto, feudo de Morales, en medio de fuertes sospechas de que agitadores vinculados al oficialismo incitaron al saqueo y quema de documentos que los compromete en corrupción en esa alcaldía que el MAS administró hasta hace un año.
Los seis funcionarios murieron asfixiados por el humo y las llamas que bloquearon las salidas del edificio edil.
Este siniestro ocurrió mientras Morales realizaba en La Paz un acto de campaña para promover el voto por el Sí.
La policía, que está bajo la tutela del gobierno federal, es blanco de críticas por intervenir tarde en la protesta.
Ambos hechos eclipsaron la campaña oficialista que estuvo centrada en la exitosa gestión económica y el fuerte liderazgo político de Morales que en los 10 años que lleva en el poder ha ganado todos los comicios con holgada mayoría.
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