Mauricio Macri revierte modelo populista, en 13 días de gobierno
Foto AP
A trece días de iniciar su gobierno, el presidente de Argentina, Mauricio Macri implementó una serie de medidas económicas que derriban el modelo populista vigente en los últimos 12 años en la nación sudamericana.
Macri, de 56 años, puso fin al modelo económico de su antecesora, Cristina Fernández, en el cual el Estado era quien tenía las riendas de la economía con fuertes regulaciones financieras y comerciales.
En cuestión de días el nuevo mandatario eliminó las restricciones de compra de dólares, suprimió los impuestos a las exportaciones de varios granos y de ventas industriales además de que en la cumbre de El Mercado Común del Sur (Mercosur), realizada el lunes pasado, dejó entrever que está a favor que se negocie un tratado de libre comercio con la Unión Europea.
Las restricciones de cambio de dólares, conocidas popularmente en Argentina como el "cepo" cambiario, que rigieron durante todo el segundo mandato de Fernández (2007-2015), fueron suprimidas las semana pasada. Era una de las disposiciones más esperadas por los mercados.
Asimismo, eliminó los impuestos a las exportaciones de varios granos, como trigo y maíz, y redujo los de soya, una de las principales fuentes de divisas y de financiamiento de los inéditos planes sociales que el kirchnerismo destinó a los sectores más vulnerables de la población. También quedaron exentas las ventas externas de productos industriales.
Las medidas fueron bienvenidas por la clase empresarial pero suscitaron algunas opiniones encontradas en otros sectores de la población.
Los derechos a las exportaciones y las sumas que retenía el fisco por la compra de dólares para ahorro y por pago de tarjeta en moneda extranjera, abastecían al Estado kirchnerista de una parte de los recursos para la Asignación Universal por Hijo (AUH), que beneficia con un promedio de mil 400 pesos argentinos (100 dólares) al mes a dos millones de familias sin empleo o con trabajo informal.
Macri ha dicho que mantendrá la AUH, pero no aclaró cómo la financiará ya sin los ingresos del sector agroexportador.
"El nuevo gobierno no sólo tendrá que desarmar un modelo económico agotado e imponer uno nuevo, sino que lo tendrá que hacer en un contexto internacional mucho más adverso, además de no contar con amplio margen para errores", dijo el economista Ramiro Castiñeira, en un informe de la consultora Econométrica.
El analista señaló que el mandatario no tendrá mucho margen político "ante la falta de mayoría en las cámaras (del Congreso)...ni margen económico, ante las escasas reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA)", que ascienden a poco más de 24 mil 383 millones de dólares.
El temor imperante es que el fin de las restricciones para operar con dólares, que impuso a fines de 2011 la entonces presidenta Fernández para limitar la fuga de divisas al exterior, desencadene una fuerte devaluación que a su vez dispare la inflación, ante un escenario de bajas reservas en el Banco Central. Ello perjudicaría el poder adquisitivo de los sectores más populares.
El primer día de funcionamiento del dólar libre, el peso se devaluó 41 por ciento y terminó cotizando a 13,95 pesos por unidad contra los 9,60 pesos de la jornada anterior.
Los economistas calculan que el aumento del costo de vida sería de un 30% en 2015, pero para el próximo año algunos estiman un incremento de precios en torno al 35%. En las últimas semanas se detectó una subida de precios de productos de consumo básico superior al 40 por ciento. Una de las marcas de yogur pasó de 14 pesos la unidad a 21 pesos.
"El gran interrogante y riesgo para Macri es el impacto de la devaluación en la inflación y también en las negociaciones salariales que empezarán marzo", dijo Daniel Kerner, analista de Eurasia Group, con sede en Estados Unidos.
El combativo dirigente sindical Hugo Moyano, secretario general del gremio de choferes de camiones, reclamó a Macri que "este cepo que le saca al dólar no se lo ponga a las paritarias (negociaciones salariales en cada rama de la economía)", en el sentido de poner un techo a los aumentos de salario con un porcentaje que esté por debajo de la inflación.
En los últimos días, los principales gremios estatales y privados exigían bonos de fin de año por 8 mil pesos (unos 600 dólares), para amortiguar la subida del costo de vida.
Atajar la inflación en Argentina, la segunda mayor en América Latina después de Venezuela, es una de las principales preocupaciones de los argentinos y el caballo de batalla del gobierno para reordenar la economía.
Las reformas económicas han sido apreciadas por los empresarios pero han generado detractores en el ala kirchnerista del país.
Protestas violentas por salarios en B.A
Efectivos de la Gendarmería protagonizaron un violento enfrentamiento con trabajadores de una empresa avícola y activistas de izquierda que bloqueaban el acceso al aeropuerto internacional de Buenos Aires en reclamo por sus fuentes de trabajo, en el primer conflicto social para el gobierno de Mauricio Macri.
Los incidentes comenzaron cuando los gendarmes, en cumplimiento de una orden judicial, avanzaron sobre varios cientos de manifestantes que mantenían interrumpida la circulación en la autopista que conecta la capital con el aeropuerto internacional de Ezeiza, a unos 40 kilómetros al sureste de Buenos Aires.
Los incidentes se producen justo cuando el gobierno de Macri anunció que trabaja en un protocolo especial para regular las protestas e impedir el bloqueo de avenidas y carreteras, lo cual ha generado críticas de líderes sindicales y sociales.
Put the internet to work for you.